14 octubre, 2006

Por eso es que soy como soy!

Yo siempre supe que era un ser rarito. En el último año, la cosa se ha potenciado: mi mamá dice que no me entiende, mi papá dice que soy una rebelde, mi hermana que soy una loca. Nada, que soy la oveja negra de mi familia.

Un amigo llegó a decir que él me veía como “una mujer de otra época”. Tengo amigos que dicen que la lucha de la reivindicación femenina nunca terminó conmigo. Otros que dicen que sólo a mí se me ven bien las combinaciones insólitas de colores y piezas de ropa que me hago o me pongo.

Yo siempre sentí que las botas anchas, las mangas acampanadas, los grandes zarcillos, los colores locos y la comodidad al vestir eran la condición “sinequanon” para dejar fluir al ser interno.

Un amigo mío (el buen M...) una vez dijo de mí que si yo fuera un carro, sería un “bocho” (volkswagen escarabajo) con flores pintadas por todo el carapacho, como los de los hippies en las películas...

Tengo amigos que dicen que mi apariencia física no concuerda con mi vernaculismo y que soy muy refranera para la cara de extranjera que me gasto.

En vista de que todo el mundo tiene una opinión sobre mi físico, mi manera de ser y de andar por la vida, decidí ponerme a buscar una explicación que pudiera servir de inicio para descubrir quién soy yo realmente... Para ello, decidí hacer uso de un site que me encontré perdido entre los cachivaches de Depeco ... Ya está! Listo! Ya les puedo explicar por qué soy como soy!

En primer lugar, mi familia tiene razón, no soy quien creen que soy porque tengo los colores de ojos y cabello distorsionados:

Mi color real de cabello debería ser rojo: apasionada, segura y divertida, tengo la personalidad más grande en los alrededores. Por es es que mi castaño cenizo no me hace honores...

Mis ojos deberían ser marrones, y no verdes, para reflejar fielmente su profundidad y sabiduría. Lo que se esconde en ellos es un corazón tierno.

Eso sí, represento 27 años: sigo siendo “veintitanto-añera” en el corazón y me emociona todo lo que pueda traer el futuro: amor, trabajo, experiencias nuevas...

Según la numerología, soy ni más ni menos que el número 1: el reformista. Pobrecitos los de mi casa! Resulta que el número uno es un ser responsable, con un claro sentido de lo correcto y lo erróneo; con altos estándares pues resulta importante para él tener metas altas... y se esfuerza por cumplirlas. Son su peor crítico (eso sí es verdad... en demasía... perdono tan fácilmente, a veces, los errores de los demás, pero soy inmisericorde conmigo misma) y se avergüenzan de no ser perfectos (el aspirar a ir más arriba, el aspirar a ser mejor, se puede considerar como justificativo de esta categoría? Nunca estoy del todo feliz con lo que soy, siento que siempre debo ir más allá, más arriba, mejorar...). Son personas con una gran integridad y la gente siente que son justos. (Aquí entre nos, procuro serlo y, a veces, mis amigos me acusan de no estar del lado de ellos porque les digo las cosas injustas que hacen... )

Según la postura que adopto al dormir (no la pienso revelar...) siento pasión por todo lo que hago.Y eso incluye dormir (es cierto, me apasiona tanto tantas cosas... por no decir que el dormir es mi segundo deporte preferido, después de la buena mesa...jajajaja...). Extrovertida e irreverente, tiendo a provocar sorpresa aún en las personas que me conocen bien (eeeh... bueeh... y, que yo no entiendo por qué se sorprenden ellos, también se vale que lo aclare?). Dicen en ese test que tiendo a ser egoísta, del tipo que se apropia las cobijas (Eso no es cierto. Casi ni me muevo mientras duermo! Eso sí, lo he comprobado, si me roban las cobijas puedo...tironear y hasta empujar al otro para sacarlo de su muy profundo sueño y lograr que me afloje un pedacito de las cobijas. Por eso soy del tipo “separatista” : mis 90 cms de espacio para poder dormir cómoda y mi cobijita individual son innegociables!!). Gravito en torno a las comodidades y no me gustan las situaciones extremas. (Sí, no me gusta subir al Everest y sentir como se me congelan los pies... ni empaparme en un kajak... será por eso que nada de los “deportes extremos” me despierta ni la más chiquita curiosidad?)

Según otro test, mi aura es violeta: Soy un ser idealista y considerado, con la mente y las ideas que se necesitan para cambiar el mundo y el carisma de un gran líder, aunque no lo use siempre! (Nada, que no me hace falta sino el comando de campaña y haré que el pueblo sea fiel a mi causa... la tan anhelada prosperidad social y el cese de la violencia por medio de la educación y la siembra de valores ciudadanos... verdad que sonó chévere? Hasta convincente, y todo, pues... espérense sentaditos que les aviso cuando esté lista para lanzarme!). Al parecer, el propósito de mi vida es decir las verdades que otros no se atreven a decir. (Contestataria y todo! Menuda responsabilidad: a quién se las he de decir para que alguien, finalmente, las escuche? Porque eso de gastar saliva en balde no funciona!) Otras famosas “almas violeta” fueron Mahatma Gandhi, Susan Anthony y Martín Luther King (Más nada! Bueno, tengo como 3 meses en mi apostolado de Luther King a nivel doméstico... luchando por la igualdad de percepción del hombre, más allá de su apariencia física...) Las carreras, para seres como yo: Activista político, inventor, Life coach.

Y claro, no podía equivocarse tanta gente que me decía excéntrica, extemporánea y me catalogaba en el pasado hippie de la humanidad: Es que no pertenezco a mi década, pertenezco a 1967!! La gente que pertenece a la década de 1960-1969, según este test, “son personas con un espíritu libre y un gran corazón. El amor, la paz y la felicidad son la norma...Ah! Y las drogas también“. Acá, cabe hacer la aclaratoria de que sigo siendo un poco inconvencional hasta para eso! No me llaman la atención las drogas porque me basta con meditar 2 veces por día para salir con la energía a millón, la mente muy clara y lúcida y la creatividad desatada. Así que soy una rebelde hasta para los hippies! Jajajajajajaja...

De paso, no la tiene fácil nadie conmigo:

Tengo la autoestima baja sólo el 16% del tiempo: lo que quiere decir que tengo una adecuada percepción de mí misma, creo en mí y sé cómo ser realmente yo. Es tanto lo que me acepto que me gusto hasta con imperfecciones y todo! (Será por eso que algunos de mis amigos ahora me comentan que al principio yo les caía un poco pesada o les parecía "atorrante"?)

Soy ambidextra: uso el hemisferio derecho un 50% de las veces. Según los científicos, el lado izquierdo del cerebro controla las habilidades verbales, la atención a los detalles y el razonamiento lógico y espacial. La gente con el hemisferio izquierdo activo son buenos comunicadores y tienen el don de persuadir a la gente. Gustan de las matemáticas y la lógica y prefieren la calma y la lectura. (De allí que el tetrix y otros juegos de ubicación de cubos en 2 y 3 dimensiones me gustan tanto... y salía con tan buenos puntajes en la parte de razonamiento lógico y matemático en las pruebas de aptitud de la universidad!)

El hemisferio derecho es el responsable de la creación y la flexibilidad. La gente con el hemisferio derecho desarrollado son arriesgados e intuitivos y ven el mundo de una forma distinta (lo de “tienes una cabeza distinta a los demás”, que decía mi linda L...) y tienen un gran talento para la escritura creativa y las artes, por lo que tienden a la filosofía, las ensoñaciones y los deportes. (Digamos que lo de los deportes y yo no vamos juntito...)

Mi visión del mundo es otra historia: soy una persona feliz, balanceada, que gusta de disfrutar la compañía de otros y que no resulta nada repulsiva a los demás, que cuestiona abiertamente la pertinencia de muchas convenciones morales y su valía en cualquier circunstancia. Contestataria... rebelde, como dice mi papá!

Mi cerebro funciona 60% de las veces como mujer y 40% como hombre, lo que quiere decir que tengo un balance bastante armónico entre sensibilidad y sentido práctico. Por eso debe ser que no entiendo por qué las mujeres no van al baño como yo, a hacer sólo lo que hay que hacer...

Claro, nada podía ser totalmente lógico si no aclaraba que, según esta gente, provengo de Mercurio! Eso me hace ser una persona aguda mentalmente, habladora y llena de conocimientos. (Ahora sé por qué mi hermana tiene razón cuando llama Petete)

Precisamente por venir de Mercurio es que soy mordaz y expresiva y ando atenta a todo lo que ocurre a mi alrededor (por eso será que puedo oír 2 conversaciones al mismo tiempo y escojo con cuál me instalo para sacarle más provecho?). Me encanta aprender (no paro, no paro...), jugar y tomar todo lo que la vida tiene para darme (dele que yo aquí atajo y veo qué hago con eso...). Eso sí, tengo que tener cuidado de no volver loca a la gente hablando tanto (me lo tomo con soda cuando me mandan a callar...ya me acostumbré...) y controlar mi necesidad de saber todo de todo (diría mi hermana:”tienes complejo de Globovisión: todo el tiempo, en todas partes”)

Y para remate de cosas, mi inteligencia dominante es la inteligencia lingüística, lo que me hace ser excelente con las palabras. De elegante orador, puedo pasar a un registro menos elaborado para adaptarme a mi interlocutor y siempre logro explicarme bien (mi hermana diría "sí, es que hablas con el que sea!"). Este tipo de inteligencia me permite recordar bien informaciones varias (por eso soy agenda o secretaria de muchos) y convencer a la gente de lo que pienso. Además, así como me tomo la libertad de crear frases y palabras únicas, también disfruto enormemente ampliando mi vocabulario.

Voy a ser demoledoramente franca: hay cosas que me las tomo con pinzas y las he comentado en los paréntesis, pero las demás, son muy acertadas... A ver si ya puedo dejar que mi familia y mis amigos vean en letricas lo que soy y sepan así el espécimen humano con el que tratan. Creo que nos va a hacer mucho bien a todos... empezando por mí misma!

2 Comments:

Blogger ZicoCarioca Dijo...

Wow! Entonces ya no hay secretos. Siento que te conozco de tal manera que podría recomendarte probar cosas que piensas que odiarías de antemano, como el whisky o un chupito de ron seco después de comer, o pedir un café solo la próxima vez, no sé...

Después de tanto tiempo creo que conozco más la cosas que rechazas que las cosas que estás dispuesta a aceptar.

¿Llamaremos a esto "conocerte bien"?

Saluts!

6:09 a. m.  
Blogger Laura Dijo...

Desde mi nebulosa...

Zico carioca!!! Qué bueno saberte vivo!! bueno, fíjate que vuelves a crearte "prejuicios" de mí... ;) No me disgusta el roncito seco después de comer (bebo muy poco, por no decir que no bebo, la verdad sea dicha) pero prefiero el ron con hielito o en mojitos o en cuba libre. Ah!! El whisky si que no a menos que lo mezcle con algo que a tí no te gustaría ni saber: miel. Increible pero cierto, la mezcla es genial... no arrugues la cara a priori! ;) Para no hacer desastres, mejor me quedo con mi Bailey's. El café me gusta con muuuuucha leche! jajajajaja Y con amigos, aunque no tenga azúcar y sea negro como el alma del diablo, por puro cariño, me lo tomo....

El cuento es que acepto tantas cosas que es más fácil saber las que me incomodan un poquito que las que no me incomodan. Viste que así sí se ve más ventajoso el panorama del conocimiento que tienes de mí?

Un abrazote y saluts!!

10:22 a. m.  

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